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Feria de Artesanos de Belgrano

Feria de Artesanías y Plástica Manuel Belgrano. Todos los fines de semana y feriados a partir del mediodia.

La Feria de Belgrano es un paseo ideal para ver y adquirir artesanías de variado tipo. Una solución para tus regalos.
Todos los puestos son de ARTESANOS creadores, por lo que compra directamente al productor.
Historia:
En la segunda mitad de los setenta aparece en Buenos Aires un fenómeno alternativo que crece en los jóvenes con inquietudes.
Es tiempo en que las actividades creativas y expresiones del arte se fusionan y entrelazan.
En la artesanía se recuperaron oficios y se inventaron otros, fusión, mezcla que se ofreció en calles y plazas.
La nueva visual se construyo con materiales y técnicas tradicionales, mas otras transformadas y recicladas.
La artesanía urbana es producto de su medio, la característica de una época y lugar que deja su impronta en el producto.
Hoy, la artesanía urbana se manifiesta aquí
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Gemas

Dentro del vasto grupo de las gemas o materiales gemológicos se incluyen todas las materias naturales o artificiales, de origen mineral, o animal, vegetal, meteoritito, etc. que se usan para ornamentación o adorno personal. Existe una tendencia, que se manifiesta en casi todas  las culturas, incluso en las primitivas, a que los hombres y mujeres utilicen los objetos más llamativos, y también los más escasos, que la naturaleza le ofrece como adorno personal. Característica vinculada con la vanidad personal, el testimonio de poder o singularidad del que porta el  objeto valioso, y también con supuestos poderes mágicos o sobrenaturales.

Se sabe que el hombre primitivo usaba, reconocía y era capaz de tallar hasta 15 tipos distintos de gemas, entre las que se hallan el hueso,  diversas conchas, el ámb el azabache y algunos vidrios… La existencia de  algunos de estos materiales en puntos muy alejados de su lugar de origen  permite afirmar una movilidad y unos canales comerciales en el período  Neolítico que no podrían sospecharse si no existieran estos vestigios.

Por ejemplo, la existencia de ámbar del Mar Báltico en las culturas neolíticas mediterráneas, o la presencia de lapislázuli de Afganistán en las culturas del valle del Nilo, que se suponían a influencias externas. Las  características que confieren a las gemas su atracción son, fundamentalmente, tres: La belleza, concepto subjetivo y sometido a los caprichos de la moda, pero con componentes objetivas, tales como el color, brillo, transparencia, y otras propiedades ópticas. Su durabilidad,. En tal sentido, es sabido que la admiración que los antiguos sentían por el diamante se debía, no a su brillo, que sólo pudo descubrirse al lograr su talla, sino a su dureza. Se valora en una gema su escasez o rareza, que le confiere el sentimiento de “poder e individualidad”. Estas tres propiedades han dado lugar a que las gemas se hayan usado, desde la antigüedad, como objetos de trueque, de comercio y de inversión, estableciéndose, en muchos casos, rutas comerciales estables, como sucedió también con la seda, las especias o la sal.

En épocas más recientes han dado lugar a numerosos estudios científicos  en los campos de la Mineralogía, de la Geología y de la Física y Química del estado sólido, pues al tratarse, en muchos casos, de mono cristales muy puros, permiten observar fenómenos que en otros materiales pasan  desapercibidos. Por esta misma razón las gemas, tanto naturales como  sintéticas, se han empleado y se emplean en las industrias avanzadas, más allá de su valor ornamental. Así, el diamante se usa como abrasivo de muy alta calidad, en herramientas de corte muy delicadas, en recubrimientos especiales y en ventanas que tengan que soportar condiciones muy extremas de presión y temperatura. El corindón, por su alta dureza, se usa en piezas de mecanismos que tengan que sufrir elevado rozamiento, como por ejemplo relojes, en fabricación de láser y otros empleos. Del cuarzo se aprovechan las propiedades piezoeléctricas y piro eléctricas, etc.

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el berilo

El Berilo es un mineral único con muchas variedades que se distinguen por su color. Pocos otros minerales tienen tantas variedades conocidas identificadas específicamente por su color. Muchas de las variedades de Berilo son piedras preciosas muy importantes. De hecho, todas las variedades transparentes de este mineral se han utilizado como piedras preciosas, aunque Esmeralda y Aguamarina son, con mucho, las variedades más importantes y conocidas.

El berilo es un mineral compuesto de silicato, es transparente o traslúcido. Es relativamente raro con una composición química de Be3Al2Si6O18. Se encuentra en rocas ígneas y metamórficas en muchas partes del mundo.

El berilo ha servido como un mineral menor de berilio, y las variedades de color del mineral se encuentran entre las piedras preciosas más populares del mundo. La esmeralda, aguamarina, heliodor y morganita son las variedades más populares de berilo.

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Tipos de engarce en joyeria

Existen garras de muchas formas y con diferentes tipos de puntas. Los engarces más comunes llegan a utilizar tres, seis o incluso ocho. Las puntas de las uñas deben ser redondeadas y lisas para disminuir las posibilidades de engancharlos en la ropa o en el cabello. Esta técnica se utiliza en muchas joyas clásicas y es común encontrarla en los anillos de compromiso solitarios.

Consiste en una banda de metal que rodea los lados de una piedra preciosa y se extiende ligeramente por encima de ella. Los antiguos biseles generalmente rodeaban toda la circunferencia de la piedra, pero los más modernos sólo rodean una parte. Este fue el primer método de ajuste de piedras preciosas en joyería y suele considerarse como el más seguro porque protege muy bien a la piedra del roce o de posibles golpes. Debido a esta característica, es muy recomendable para joyas de uso diario. Otra de las ventajas de esta técnica es que un bisel bien diseñado puede ser muy atractivo y agregarle valor a la pieza.

Por lo general, estos engarces son más caros ya que requieren más metal que otros. Además, el ajuste tiene que ser hecho a medida para adaptarse a las características de la piedra. Por otro lado, como el metal cubre ligeramente a la piedra, se puede ver afectada la luz que llega a la misma.

Se denomina engarce de carril a un tipo de engarce por el cual las piedras se ubican en línea, sostenidas por dos guías o canaletas, produciendo un interesante efecto visual. No tiene sujeciones intermedias y por su construcción es difícil que se afloje. Las piedras usadas con este tipo de engarce pueden ser redondas, cuadradas o rectangulares.

Engarce de grano

Es el engarce más utilizado para piedras pequeñas. Para realizar este tipo de engarce se hace un orificio con una mecha, en el cual asentará la piedra. Luego, se ensancha el agujero con una fresa del tamaño de la piedra para que la misma se ajuste perfectamente. Posteriormente, con un buril en forma de uña (inglete) se levanta un grano en cada vértice de la piedra o en forma de cruz para las piedras redondas, hasta que el metal levantado se recuesta levemente encima de la piedra, sujetándola.

Se llama “engarce de grano” porque los pequeños trozos de metal que sujetan las piedras dan la apariencia de pequeños granitos. Estos granos, además de sujetar a la piedra por la corona, tienen un uso decorativo ya que el engarzador puede hacer diferentes diseños distribuyéndolos uniformemente.

Este tipo de engarce suele decorarse con una herramienta conocida como “milgrif” o “milgrif”, que aporta textura al metal adyacente dando la sensación de estar rodeado por una hilera de pequeños granos. Esta práctica es muy común en las piezas de estilo antiguo y además de un recurso estético, resulta un buen método para disimular defectos en el engarce.

Engarce invisible

Este tipo de engarce es el más complejo de todos. Las piedras, de corte cuadrado, parecen “flotar” por encima de la pieza. Pero el hecho de que ningún metal sea visible no quiere decir que la piedra se pegue: la estructura metálica por debajo la sostiene firmemente.

De este modo, el montaje está completamente oculto y la gema parece no estar sostenida por nada. Una vez que las ranuras se cortan, las gemas se deslizan sobre rieles de metal para mantenerlas en su lugar. El principal objetivo es lograr un flujo continuo, un efecto de espejo.

Engarce pavé

Es parecido al engarzado en grano pero se diferencia en que los granos ajustan a más de una piedra. Se utiliza para cubrir grandes superficies de una joya con piedras pequeñas.

Para realizarlo se colocan las piedras en perforaciones previamente taladradas en el anillo. Luego, las mismas son colocadas en fila para llenar el espacio, buscando minimizar la visibilidad del metal y maximizar el brillo de las piedras. Después de que están situadas en su hueco, los pedacitos diminutos de metal de la superficie son empujados sobre el borde de la piedra.

Algo común con este tipo de engarce, es utilizar metal y piedras de un mismo color para aumentar la sensación de que la totalidad de la superficie está cubierta de piedras. Al haber muchas piedras pequeñas juntas y cerca de la superficie de la pieza, la joya parece haber sido “pavimentada” con piedras. De allí su nombre.

Este tipo de engarce suele utilizarse para joyas con diamantes y piedras facetadas y es especialmente popular en anillos y colgantes, aunque también puede utilizarse con piedras económicas como las circonitas. Exige un trabajo artesanal del engarzador que tiene que ser muy cuidadoso y debe lograr un perfecto equilibrio entre las piedras, colocando primero las más grandes y luego las más pequeñas, pero desde hace ya muchos años existen métodos para realizar este tipo de piezas de manera seriada.

Engarce de tensión

Con este tipo de engarce la piedra queda como “flotando” dentro de la banda del propio anillo. Como la piedra se sostiene por la presión ejercida por la fuerza del metal, se utilizan aleaciones con las propiedades necesarias para permitir mantener la gema en su lugar, ya que cualquier deformación o dilatación podría llevar a la pérdida de tensión en el engarce, con consecuencias indeseadas. El metal más utilizado para los anillos de tensión es de titanio debido a su fuerza natural y durabilidad, pero muchos joyeros también ofrecen diseños en platino, oro blanco, oro amarillo y acero inoxidable.

A diferencia de los engarces más típicos, en este caso la piedra se mantiene sólo a través de dos puntos de contacto (en el de garras por tres, cuatro o más). Se deben utilizar piedras duras y resistentes a la presión, como los diamantes y los zafiros. Además, sólo las gemas de alta calidad pueden ser seleccionadas para los diseños de este tipo ya que la piedra queda bien visible y no hay manera de disimular las imperfecciones. Sin embargo, en algunos casos este tipo de engarce puede ayudar a mejorar el color de una gema debido a la luminosidad que recibe la misma, proporcionándole mayor brillo