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Feria de Artesanos de Belgrano

Feria de Artesanías y Plástica Manuel Belgrano. Todos los fines de semana y feriados a partir del mediodia.

La Feria de Belgrano es un paseo ideal para ver y adquirir artesanías de variado tipo. Una solución para tus regalos.
Todos los puestos son de ARTESANOS creadores, por lo que compra directamente al productor.
Historia:
En la segunda mitad de los setenta aparece en Buenos Aires un fenómeno alternativo que crece en los jóvenes con inquietudes.
Es tiempo en que las actividades creativas y expresiones del arte se fusionan y entrelazan.
En la artesanía se recuperaron oficios y se inventaron otros, fusión, mezcla que se ofreció en calles y plazas.
La nueva visual se construyo con materiales y técnicas tradicionales, mas otras transformadas y recicladas.
La artesanía urbana es producto de su medio, la característica de una época y lugar que deja su impronta en el producto.
Hoy, la artesanía urbana se manifiesta aquí
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Tipos de engarce en joyeria

Existen garras de muchas formas y con diferentes tipos de puntas. Los engarces más comunes llegan a utilizar tres, seis o incluso ocho. Las puntas de las uñas deben ser redondeadas y lisas para disminuir las posibilidades de engancharlos en la ropa o en el cabello. Esta técnica se utiliza en muchas joyas clásicas y es común encontrarla en los anillos de compromiso solitarios.

Consiste en una banda de metal que rodea los lados de una piedra preciosa y se extiende ligeramente por encima de ella. Los antiguos biseles generalmente rodeaban toda la circunferencia de la piedra, pero los más modernos sólo rodean una parte. Este fue el primer método de ajuste de piedras preciosas en joyería y suele considerarse como el más seguro porque protege muy bien a la piedra del roce o de posibles golpes. Debido a esta característica, es muy recomendable para joyas de uso diario. Otra de las ventajas de esta técnica es que un bisel bien diseñado puede ser muy atractivo y agregarle valor a la pieza.

Por lo general, estos engarces son más caros ya que requieren más metal que otros. Además, el ajuste tiene que ser hecho a medida para adaptarse a las características de la piedra. Por otro lado, como el metal cubre ligeramente a la piedra, se puede ver afectada la luz que llega a la misma.

Se denomina engarce de carril a un tipo de engarce por el cual las piedras se ubican en línea, sostenidas por dos guías o canaletas, produciendo un interesante efecto visual. No tiene sujeciones intermedias y por su construcción es difícil que se afloje. Las piedras usadas con este tipo de engarce pueden ser redondas, cuadradas o rectangulares.

Engarce de grano

Es el engarce más utilizado para piedras pequeñas. Para realizar este tipo de engarce se hace un orificio con una mecha, en el cual asentará la piedra. Luego, se ensancha el agujero con una fresa del tamaño de la piedra para que la misma se ajuste perfectamente. Posteriormente, con un buril en forma de uña (inglete) se levanta un grano en cada vértice de la piedra o en forma de cruz para las piedras redondas, hasta que el metal levantado se recuesta levemente encima de la piedra, sujetándola.

Se llama “engarce de grano” porque los pequeños trozos de metal que sujetan las piedras dan la apariencia de pequeños granitos. Estos granos, además de sujetar a la piedra por la corona, tienen un uso decorativo ya que el engarzador puede hacer diferentes diseños distribuyéndolos uniformemente.

Este tipo de engarce suele decorarse con una herramienta conocida como “milgrif” o “milgrif”, que aporta textura al metal adyacente dando la sensación de estar rodeado por una hilera de pequeños granos. Esta práctica es muy común en las piezas de estilo antiguo y además de un recurso estético, resulta un buen método para disimular defectos en el engarce.

Engarce invisible

Este tipo de engarce es el más complejo de todos. Las piedras, de corte cuadrado, parecen “flotar” por encima de la pieza. Pero el hecho de que ningún metal sea visible no quiere decir que la piedra se pegue: la estructura metálica por debajo la sostiene firmemente.

De este modo, el montaje está completamente oculto y la gema parece no estar sostenida por nada. Una vez que las ranuras se cortan, las gemas se deslizan sobre rieles de metal para mantenerlas en su lugar. El principal objetivo es lograr un flujo continuo, un efecto de espejo.

Engarce pavé

Es parecido al engarzado en grano pero se diferencia en que los granos ajustan a más de una piedra. Se utiliza para cubrir grandes superficies de una joya con piedras pequeñas.

Para realizarlo se colocan las piedras en perforaciones previamente taladradas en el anillo. Luego, las mismas son colocadas en fila para llenar el espacio, buscando minimizar la visibilidad del metal y maximizar el brillo de las piedras. Después de que están situadas en su hueco, los pedacitos diminutos de metal de la superficie son empujados sobre el borde de la piedra.

Algo común con este tipo de engarce, es utilizar metal y piedras de un mismo color para aumentar la sensación de que la totalidad de la superficie está cubierta de piedras. Al haber muchas piedras pequeñas juntas y cerca de la superficie de la pieza, la joya parece haber sido “pavimentada” con piedras. De allí su nombre.

Este tipo de engarce suele utilizarse para joyas con diamantes y piedras facetadas y es especialmente popular en anillos y colgantes, aunque también puede utilizarse con piedras económicas como las circonitas. Exige un trabajo artesanal del engarzador que tiene que ser muy cuidadoso y debe lograr un perfecto equilibrio entre las piedras, colocando primero las más grandes y luego las más pequeñas, pero desde hace ya muchos años existen métodos para realizar este tipo de piezas de manera seriada.

Engarce de tensión

Con este tipo de engarce la piedra queda como “flotando” dentro de la banda del propio anillo. Como la piedra se sostiene por la presión ejercida por la fuerza del metal, se utilizan aleaciones con las propiedades necesarias para permitir mantener la gema en su lugar, ya que cualquier deformación o dilatación podría llevar a la pérdida de tensión en el engarce, con consecuencias indeseadas. El metal más utilizado para los anillos de tensión es de titanio debido a su fuerza natural y durabilidad, pero muchos joyeros también ofrecen diseños en platino, oro blanco, oro amarillo y acero inoxidable.

A diferencia de los engarces más típicos, en este caso la piedra se mantiene sólo a través de dos puntos de contacto (en el de garras por tres, cuatro o más). Se deben utilizar piedras duras y resistentes a la presión, como los diamantes y los zafiros. Además, sólo las gemas de alta calidad pueden ser seleccionadas para los diseños de este tipo ya que la piedra queda bien visible y no hay manera de disimular las imperfecciones. Sin embargo, en algunos casos este tipo de engarce puede ayudar a mejorar el color de una gema debido a la luminosidad que recibe la misma, proporcionándole mayor brillo

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El engarce en joyeria

El engarce es la técnica que se utiliza para sujetar las piedras a las piezas de joyería, de manera que queden perfectamente seguras y, al mismo tiempo, muestren todo su esplendor.

Existen muchas formas de engarzar y el tipo de engarce a utilizar dependerá de diversos factores, como el tipo de piedra o el material con que esté confeccionada la joya y su diseño. Un engarzado de calidad resaltará el valor de las gemas y de la pieza en general. Por el contrario, un mal engarce puede significar la pérdida de una piedra con el primer golpe o al poco tiempo de uso. Los tipos de engarces también varían de acuerdo a la época y al estilo del profesional que realice esta tarea.

Este es uno de los factores más importantes a considerar a la hora de elegir una pieza de alta joyería, aunque el engarce se utiliza en piezas de todos los rangos de precios. El tipo más popular de engarce suele ser el de grifas, porque es el que más resalta las piedras, y el de bisel, por ser considerado uno de los más seguros.

Es uno de los engarces más tradicionales y consiste en sostener la piedra por medio de uñas, garras o grifas que varían en cantidad, forma y tamaño dependiendo de las dimensiones de la piedra. Para hacer un engarce de este tipo, la piedra se inserta en tres o más uñas de metal que forman una base de cesta. Posteriormente, los extremos de estas se doblan apoyándose contra la gema para sujetarla. Es importante que la base tenga la forma de la piedra y que sea lo suficientemente resistente para que al doblar las garras pueda sostenerla con firmeza.

Este engarce se utiliza para darle una mayor importancia a la piedra preciosa que al metal. Es ideal para piedras facetadas puesto que es el que mejor aprovecha la iluminación de las mismas. Generalmente es utilizado para las piedras principales de una joya, que suelen ser las de mayor valor. El hecho de que use la menor cantidad de metal para sostener a la piedra es una ventaja pero al mismo tiempo también una contra. Si bien permite que más luz alcance la gema, esta queda más expuesta a posibles golpes y arañazos. En este tipo de engarzado, la calidad del ajuste es muy importante puesto que la pérdida de una garra puede significar la pérdida de una piedra valiosa

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La galvanoplastia

La galvanoplastia se conoce como el proceso de traslado de iones metálicos, los cuales van de un ánodo a un cátodo en un estado líquido (formado por sales metálicas). Dicho proceso es el resultado de la aplicación de corriente eléctrica por medio de un reactor o dispositivo que forma un circuito eléctrico.

También se le conoce como la electrodeposición de un metal en una superficie, que genera una mejora en sus características obteniendo dureza y duración.

Gracias a la galvanoplástica se pueden producir por medios electroquímicos objetos de finos detalles o en diversos metales. Uno de los procesos que incluye la galvanoplastia es el proceso de plateado.

La galvanoplastia o electro plateado es el proceso basado en el traslado de iones metálicos desde un ánodo a un cátodo en un medio líquido, compuesto fundamentalmente por sales metálicas y ligeramente acidulado. Desde el punto de vista de la física, es la electrodeposición de un metal sobre una superficie para mejorar sus características. Con ello se consigue proporcionar dureza, duración, o ambas.

El proceso puede resumirse en el traslado de iones metálicos desde un ánodo (carga positiva) a un cátodo (carga negativa) en un medio líquido (electrolito), compuesto fundamentalmente por sales metálicas y ligeramente acidulado. La deposición de los iones metálicos sobre la superficie preparada para recibirlos se efectúa siguiendo fielmente los detalles que componen dicha superficie, cohesionándose las moléculas al perder su carga positiva y adhiriéndose fuertemente entre ellas, formando así una superficie metálica, con características correspondientes al metal que la compone.

Este proceso, aplicado a una impresión (de silicona), permite una fiel y exacta reproducción de la superficie interior de dicha impresión, en una capa metálica, dura y consistente, que se corresponde perfectamente con el positivo original de donde se obtuvo la impresión.

Proceso electrolítico

El proceso electrolítico es aquel en el que, a través de una corriente eléctrica, se descompone una sustancia sólida en disolución en un fluido, para su uso posterior. La galvanoplastia aprovecha este proceso electrolítico para recubrir cuerpos sólidos con una capa metálica, para su protección ante la corrosión y el desgaste.

Por regla general, este proceso se hace de manera industrial, sumergiendo la pieza que se va a someter a proceso, a modo de cátodo, en una cuba llena de baño electrolítico junto con un ánodo para que el proceso sea completado. El depósito de material se hace de manera general, en una gran superficie de la pieza sometida a proceso.

El proceso galvanoplástico consiste en la aportación del material necesario para reparar esas pequeñas averías que se producen en cilindros, rodillos, camisas, consistentes en ralladuras, golpes y muescas; que no permiten el buen funcionamiento mecánico ni el rendimiento óptimo de sus máquinas.

El proceso se realiza en frío, evitando dilataciones, con limpieza y pulcritud y, lo que es más importante: in situ

Sin desmontaje ni montaje posterior de la pieza en su bancada de trabajo.  Sin costes de transporte al exterior de sus instalaciones. Reduce, considerablemente, el tiempo de inactividad de la máquina.

El proceso galvanoplástico garantiza la total limpieza y pulido de la zona afectada, así como la adherencia de la capa de relleno electrolítico, dejando la maquina dispuesta para su uso inmediato.

Pasos para realizar el procesoEl proceso galvanoplástico se compone de varios pasos que garantizan su eficacia: Limpieza: la zona de trabajo es escrupulosamente limpiada, con un proceso inicial de abrasión y pulido mecánico; y un desengrasado químico con productos específicos, incluyendo un proceso de desengrasado electrolítico

Calculo de parámetros: tras la medición exhaustiva de la zona de trabajo y la valoración de daños, un proceso completamente informatizado calcula los parámetros precisos necesarios para el sistema

La electrolisis: en este paso, se escoge el fluido necesario para el rellenado de material de la zona afectada y se aplica con los parámetros anteriormente obtenidos hasta que el proceso termina, es decir, hasta que la avería desaparece.

El acabado final: tras la reparación de la zona de trabajo, se limpia y se le da el acabado final puliendo la zona hasta dejarla en las condiciones de trabajo normales